Cómo enseñar a tu cachorro a controlar sus necesidades

La etapa de cachorro es sin duda de las más tiernas en la vida de un perro: te buscan constantemente para jugar y que les mimes, no paran de besarte, te hacen cosquillas… Pero también es la más difícil: muerden cosas, arañan, exploran donde no tienen que explorar…

Una de las tareas más complicadas es enseñar a tu cachorro a no hacer sus necesidades dentro de casa. En este artículo, te daremos las claves para enseñar a tu mascota a controlarse y saber dónde y cuándo hacerlo.

En la naturaleza, los cachorros imitarían a su madre en este asunto, ya que ella es adulta y sabe dónde tiene que hacerlo. A falta de este modelo de imitación, debemos ser nosotros quienes indiquemos al cachorro dónde puede y no puede hacer sus necesidades. Normalmente, los perros no usan sus “guaridas” como baños, por lo que si no ves pis o caca donde duerme no te alegres: tal vez lo haya hecho en otra parte de la casa lejos de su “guarida”.

Al igual que las personas, los perros no pueden decidir cuándo hacer sus necesidades a placer, sino que les viene impuesto por su reloj biológico y por cuándo comen y beben.

Una vez comentadas estas aclaraciones para comprender mejor a nuestro cachorro, comencemos con la disciplina siguiendo las siguientes pautas:

Establece un lugar fijo donde quieras que haga sus necesidades: un lugar familiar y conocido, para que se sienta cómodo y coloca periódicos o papel absorbente.

Sé consciente del reloj: a partir de los 20 minutos después de haber comido, tu cachorro sentirá la llamada de la naturaleza.

Vigila las señales que te manda: si el pequeño comienza a dar vueltas en círculos y olisquear el suelo, es señal de que necesita ir al baño. Cógelo y sitúalo sobre el lugar habilitado para ello… y espera.

Recompénsalo una vez que lo haya hecho: no hace falta que sea una gran recompensa, con unas caricias y palabras motivadoras por lo bien que lo ha hecho será suficiente. No es bueno que se acostumbre a que le des premios o golosinas cada vez que lo hace, ya que puedes conseguir el efecto contrario: que vaya constantemente al baño para que le des premios, cuando lo que queremos conseguir es que controle sus necesidades.

Establece una rutina: lleva a tu perro a orinar a su lugar cada 3 horas aproximadamente, y a defecar a la media hora de haber comido, aunque deberás alargar este tiempo poco a poco para que aprenda a controlarse.

Si sigues la rutina diariamente, en pocos días tu perrito habrá entendido cuándo y dónde debe hacerlo.

Si tu cachorro no ha podido aguantar y ha hecho sus necesidades fuera del lugar y horario establecidos, NUNCA le pegues: enséñale lo que ha hecho e indícale verbalmente (sin una agresividad desmedida) que lo que ha hecho está mal. Lo comprenderá de inmediato.

Una vez aprendida esta rutina, comienza a sacarlo al exterior para que haga sus necesidades allí, siguiendo las pautas que te hemos comentado (¡aunque no coloques papel de periódico!)

Perro

Debes saber que tu perro está en una etapa de aprendizaje que puede ser más o menos lenta, por lo que no te desesperes ni pierdas la paciencia, pues esto puede estresar a tu perro y provocar el efecto contrario al deseado.

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